30 nov. 2010

Pollicoacerico y el monstruo enterrado

Cuando Pollicoacerico se acercó a la caliente montaña de sal sólo pudo entrever unos dientes pequeños pero muy afilados.

Y le faltaron patas para salir corriendo.

2 comentarios:

  1. Jajajajaa, pero en qué estabas pensando para hacer esa foto?

    qué imaginación!

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  2. pues acababa de sacar una dorada a la sal del horno y me hizo gracia que sólo se le vieran los dientecillos tenebrosos. entonces corri a por el pollicoacerico!

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Gracias por compartir tus dimesydiretes!